NUESTRA HISTORIA & FILOSOFÍA · EST. 2021

DEL ORIGEN NACIÓ
NUESTRO PROPÓSITO.

“Nunca te olvides de tu gente.”

EL ORIGEN

TODO COMENZÓ AL VOLVER A LA RAÍZ

En 2021, una noche de incertidumbre reveló una idea capaz de unir nuestras raíces otomíes, prendas elaboradas con materiales reciclados y la colaboración con artesanas de nuestra comunidad. Así comenzó Ojitos Negros.

Antes de la marca, hubo una transformación

Ojitos Negros no comenzó con una tendencia ni con la intención de crear una marca de moda.

Su historia comenzó años atrás, cuando Sergio Pedraza recibió un diagnóstico de cáncer que cambió su manera de mirar la vida. Después de casi un año de tratamiento, comprendió que sobrevivir no era suficiente: quería encontrar un propósito y construir algo capaz de dejar una huella en otras personas.

Esa experiencia despertó una pregunta que continuaría acompañándolo: ¿Qué puedo hacer con mi historia para crear algo valioso para los demás?

Tiempo después, su trabajo dentro de una empresa de energía solar fortaleció una conciencia ambiental que ya estaba presente en él. Para Sergio, la relación con la naturaleza no era un concepto nuevo; formaba parte de una herencia mucho más profunda.

Volver al origen

Sergio es hijo de padres otomíes originarios de San Pedro Arriba, en Temoaya, Estado de México. Creció con una conexión cercana con su comunidad, la naturaleza y el trabajo artesanal.

Entre las enseñanzas de su padre hubo una frase que permaneció con él: “Nunca te olvides de tu gente.” Durante mucho tiempo, aquellas palabras parecían solamente un consejo. Años después se convertirían en la dirección de una marca.

En 2021, en medio de la pandemia, Sergio perdió su empleo. Las oportunidades eran escasas y la incertidumbre parecía cerrar todos los caminos. Buscó alternativas fuera de su entorno e incluso consideró importar productos de otros países, pero ninguna idea parecía tener relación con su historia.

Hasta que una noche, mientras se preguntaba qué hacer, una frase apareció con claridad en su mente: Playeras ecológicas bordadas a mano.

En ese momento comprendió que la respuesta que buscaba no tenía que venir de otro lugar. Estaba en sus raíces.

Las primeras puntadas

Sergio contactó a uno de los proveedores que había conocido durante su trabajo en el sector ambiental y seleccionó playeras terminadas, elaboradas con materiales reciclados. Después llevó las primeras muestras a su comunidad.

El proyecto comenzó con dos familias. Sergio entregó las prendas a las artesanas para que experimentaran con ellas, probaran la tela y aportaran su conocimiento, sensibilidad y creatividad.

Cuando regresó y vio los primeros bordados, supo que la idea podía convertirse en algo más grande.

No se trataba simplemente de colocar un elemento artesanal sobre una playera. Cada pieza nacía del encuentro entre una prenda de menor impacto ambiental, una identidad cultural y las manos de mujeres que habían heredado su conocimiento entre generaciones.

Con el tiempo, el proyecto llegó a colaborar con más de veinte familias, principalmente mujeres artesanas otomíes. En medio de la pandemia, esa colaboración también representó una oportunidad de trabajo e ingreso fuera de las ciudades. Así comenzó Ojitos Negros.

Colaborar, no apropiarse

Desde el principio entendimos que la artesanía no debía utilizarse como decoración ni reducirse a un costo de producción. Las artesanas aportan conocimiento, interpretación y sensibilidad a cada bordado. Por eso las reconocemos como coautoras de las piezas en las que participan.

Nuestra relación se construye mediante acuerdos claros, pago justo, respeto mutuo y una práctica esencial: no regateamos el valor de su trabajo.

A esta filosofía la llamamos Valor Coautoral. Porque cuando una pieza es resultado de varias manos, el reconocimiento y el valor que genera también deben compartirse.

El significado de Ojitos Negros

Durante la búsqueda del nombre, Sergio volvió nuevamente a su lengua de origen. En una referencia del idioma otomí encontró una expresión que relacionaba las ideas de “ojos” y “negro”. De ese encuentro nació el nombre Ojitos Negros.

Pero su significado fue creciendo junto con la marca. Los ojos no solo representan un rasgo compartido por muchas personas de nuestra comunidad; también simbolizan una forma de mirar hacia dentro, reconocer quiénes somos y recordar de dónde venimos.

Ojitos Negros se convirtió así en una invitación a volver al origen y llevarlo con orgullo.

Una historia entre México y Estados Unidos

La pandemia detuvo temporalmente el crecimiento de la marca. Poco después, Sergio emigró a New Jersey en busca de nuevas oportunidades. Ojitos Negros permaneció en pausa, pero nunca fue abandonada.

Mientras Sergio trabajaba y aprendía cómo se construyen los negocios en Estados Unidos, comenzó a desarrollar otras ideas. Sin embargo, algo inesperado ocurrió: las piezas de Ojitos Negros continuaban encontrando personas interesadas en ellas. La marca seguía viva.

Sergio decidió regresar al proyecto, llevó piezas piloto a Estados Unidos y comenzó nuevamente a compartir su historia. La respuesta de la comunidad confirmó que Ojitos Negros podía cruzar fronteras sin desprenderse de sus raíces.

Hoy somos una marca construida entre México y Estados Unidos: colaboramos con artesanas de nuestra comunidad, seleccionamos prendas elaboradas con materiales reciclados y creamos diseños que conectan nuestra identidad cultural con el presente.

Nuestra historia continúa. Ojitos Negros no nació para reproducir el pasado ni para convertir la cultura en una tendencia. Nació para darle continuidad.

Cada pieza reúne tres compromisos: el valor del trabajo artesanal, una elección más consciente de materiales y el reconocimiento económico y creativo de las artesanas que participan como coautoras.

Quien elige una prenda de Ojitos Negros no lleva solamente un diseño. Lleva una historia que comenzó en una comunidad otomí, encontró un nuevo camino en medio de la incertidumbre y hoy busca conectar nuestras raíces con el mundo.

La historia cambia. Nuestra identidad permanece.

“Un héroe no se define por las heridas que atraviesa, sino por la decisión de levantarse cada día.”

Sergio Pedraza
Fundador de Ojitos Negros M’ODA Ecológica · Speaker en identidad cultural y negocios con propósito.

LA COMUNIDAD OTOMÍ

ROSTROS, MANOS E HISTORIAS.

QUIÉNES SON

El pueblo otomí —también llamado Hñähñu— es uno de los pueblos originarios con mayor historia en el centro de México. Mujeres y hombres de distintas edades mantienen vivos conocimientos textiles transmitidos entre generaciones.

Trabajan técnicas como el bordado Tenango, el punto de cruz y la elaboración de tapetes otomíes. Cada proceso requiere herramientas, habilidades y tiempos diferentes. Aunque utilizan bastidores para sostener y tensar el textil, el trabajo se realiza a mano, sin maquinaria moderna.

CÓMO TRABAJAN

Aves, venados, flores y grecas forman parte de un lenguaje visual nacido del territorio, la memoria y la imaginación. Hoy, ese conocimiento también permite interpretar diseños modernos, contemporáneos y urbanos.

Cada pieza requiere paciencia, precisión y sensibilidad. Según su tamaño, técnica y complejidad, un bordado puede necesitar días o incluso semanas de trabajo minucioso.

QUÉ SIGNIFICA

Bordar no es solamente decorar. Es convertir recuerdos, emociones e ideas en formas y colores. Cada persona deja en la pieza algo de lo que observa, imagina o siente mientras la crea.

Al vestir uno de estos bordados, no llevas únicamente un diseño: llevas una expresión personal que comparte una raíz, pero lleva la emoción de quien lo crea.

M'ODA · B'ODA

= OJOS NEGROS

da → ojos    mb’ot’i → negro. Elegimos M’ODA por su conexión visual y sonora con la moda. Después descubrimos un significado más profundo: Ojitos Negros. Hoy, el nombre reconoce a las artesanas que bordan cada pieza y el rasgo que inspiró nuestra identidad.

NUESTRA FILOSOFÍA

M’ODA CON IDENTIDAD CULTURAL

Creemos que una prenda puede hacer más que vestir: puede expresar quién eres, honrar tu origen y llevar una historia hacia el futuro. Nuestra filosofía comienza con una decisión sencilla: dar valor a aquello que merece permanecer.

MODA RÁPIDA

Producción masiva, veloz y desechable
Trabajo anónimo y mal remunerado
Fibras vírgenes, colorantes y químicos
Tendencias que caducan en semanas

NUESTRA FORMA

Tiradas cortas y procesos que respetan el tiempo del trabajo artesanal
Artesanas con nombre, rostro y pago justo
Tela certificada GRS, material regenerado
Diseños atemporales que trascienden.

LA TELA · CERTIFICACIÓN GRS

RECURSOS QUE VUELVEN AL CICLO.

Nuestras prendas están elaboradas con textiles certificados bajo el Global Recycled Standard: 50% PET reciclado y 50% algodón regenerado. Al elegir materiales recuperados, contribuimos a extender su utilidad y reducir la necesidad de nuevas materias primas.

50%

PET RECICLADO

Hilo tejido con botellas PET recuperadas.

6–12

BOTELLAS · POR PRENDA

PET reciclado en cada prenda que usas.

~2,000 L

AGUA AHORRADA

Por prenda, frente a la producción tradicional.

50%

ALGODÓN REGENERADO

Fibra natural, sin usar algodón virgen.

<10 L

AGUA EN PROCESO

En todo su proceso de producción.

0

QUÍMICOS AÑADIDOS

Sin colorantes, pesticidas ni químicos.

GLOBAL RECYCLED STANDARD · MATERIAL CERTIFICADO

HACIA DÓNDE VAMOS

MISIÓN, VISIÓN Y VALORES

MISIÓN

Conectar nuestra historia con el mundo mediante prendas con identidad cultural, integrando diseño contemporáneo, textiles de contenido reciclado y colaboración respetuosa con personas artesanas.

VISIÓN

Ser una marca mexicana de referencia internacional en moda con identidad cultural, reconocida por conectar nuestras raíces con el presente mediante trabajo artesanal, conciencia ambiental y diseño contemporáneo.

VALORES

Identidad cultural

Reconocemos nuestro origen y lo expresamos mediante prendas que conectan historia, cultura y presente.

Valor artesanal

Respetamos el conocimiento, el tiempo y la sensibilidad de las personas artesanas, mediante acuerdos claros, pago justo y relaciones sin regateo.

Conciencia ambiental

Elegimos textiles de contenido reciclado para extender la utilidad de materiales que ya existen y reducir la necesidad de nuevas materias primas.

Permanencia

Diseñamos piezas con significado cultural, pensadas para trascender las temporadas, cuidarse y conservarse.

Propósito

Cada decisión debe generar valor para las personas, respetar nuestras raíces y contribuir positivamente al entorno.

TU ORIGEN NO SE QUEDA ATRÁS. VA CONTIGO.

Elige una pieza que conecte con tu historia y represente aquello que quieres llevar hacia el futuro.

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