En 2021, en medio de la incertidumbre de la pandemia, surgió una idea: playeras ecológicas bordadas a mano. Al volver a sus raíces otomíes y recordar las palabras de su padre —“Nunca te olvides de tu gente”—, Sergio encontró una manera de colaborar con las artesanas de su comunidad, crear una fuente de ingreso y llevar nuestra identidad cultural al mundo.